lunes, 17 de noviembre de 2014

Las mujeres y la profesión de la virginidad.

Garcilaso de la Vega menciona en sus Comentarios reales el tema sobre las mujeres y la profesión de virginidad. Dentro de la cultura, los reyes incas tuvieron consideración con las mujeres al querer perpetuar la virginidad que las mujeres guardaron en muchas casas de recogimiento. 
En el barrio de Acllahuac, que quiere decir, casa de Escogida, es un barrio que se encuentra entre las dos calles que salen de la plaza mayor. La casa tiene el nombre de escogida, por el hecho de que se escogía una mujer por linaje o por hermosura.  Estas mujeres habían de ser vírgenes y para seguridad de que lo eran las escogían de ocho años abajo.
Las vírgenes habían de ser la misma sangre, es decir, hijas de los incas, así del rey como de sus deudos, porque las hijas con sangre ajena eran llamadas bastardas y no podían entrar en casa del cusco. La razón de esto, según Garcilaso, era para no darle al sol una mujer corrupta, sino virgen, así tampoco era lícito dar una mujer bastarda por el hecho de su sangre ajena. Por la tanto las mujeres debían de ser legítimas de la sangre real que era lo mismo que el sol.


Dentro de la casa había mujeres de edad que vivian en la misma profesión envejecidas entre ellas, habían entrado en las mismas condiciones y por ser ya viejas en el oficio que hacían, las llamaban Mamacuna que significa mujer que tiene cuidado al ser oficio de madre . A las mujeres de la casa se les proveía abundantemente de la hacienda del sol porque eran mujeres suyas.

el Inca Humanista


Los autores como el inca Garcilaso, tocan el tema muy revelador: rasgo humanista en el vínculo de temas gentiles. El uso preferente de gentiles en Garcilaso, implica ideas previas y bien asentadas, de allí surge la idea clara y lucida. También incluye un vivo elogio a la naturaleza americana. El pensamiento intuitivo del Inca  parece adelantarse a su tiempo: su defensa de lo americano muestra estrechas ligaduras con las futuras polémicas sobre la inferioridad del nuevo continente, en pleno siglo de las luces.
El inca elabora cuidadosamente el paralelo entre antiguos y nuevos gentiles, integrándolo al sistema ideológico que sostiene su obra histórica. Garcilaso traza un proceso gradual, comparando a los incas con los romanos desde la conquista hasta la llegada del cristianismo. En la comparación, el mundo indígena es mejor representado. Cuando Garcilaso recuerda que en el Cuzco los incas tenían una cruz de mármol fino, “de color blanco y encarnado, que llaman jaspe cristalino” puesta en “un lugar sagrado” desde hacía mucho tiempo, la adoraban sin venerarla. Al descubrirla los españoles la llevan a la “sacristía de la catedral” donde él la vio hasta partir a España “la pusieron en un altar mayor adornada de oro y piedras preciosas […] pues […] aficionaron a los indios a nuestra santa religión con sus propias cosas, amparándolas con las nuestras, como fue esta cruz”


El testimonio y la actitud del Inca Garcilaso, que era considerada como la defensa entusiasta, firme y energética del indio americano y de la tierra, entra en las interminables polémicas que pronto se entablaron sobre la pretendida inferioridad de América.

Cosmovisión sobre los sueños y la necesidad de la muerte dentro de los Mapuches.


La muerte es vista por los mapuches como la separación del alma del cuerpo del individuo. La muerte por lo tanto acaba con el cuerpo del individuo, pero su espíritu continuo de su existencia por una seria de trasformaciones.   Una vez convertido en espíritu, sirven de ayuda para comunicarse, con los vivos, a través de los sueños. Es a través de estos sueños que los muertos informan a los vivos a cerca de su futura muerte.
La separación del alma en el mundo espiritual y material involucra un viaje en el cual el alma va al Wenu mapu o al lugar del descanso final. En este viaje al Wenu mapu, el alma alimenta una serie de trasformaciones. El primero ocurre cuando el individuo muere. Su alma llega a convertirse en Alwe, “una alma que transita”. Cuando pasa al estado transitorio, la duración del Alwe, es de cuatro días. Durante este lapso el Alwe está en una proximidad física bastante cerca al cuerpo y es más vulnerable a las acciones de los espíritus malignos. Si los espíritus malignos logran sus cometidos, el Alwe se trasforma en un tipo de espíritu malévolo y actua bajo las ordenes de las fuerzas malignas, las cuales causan la muerte y las enfermedades a los vivos. Si el Alwe logra salir sin dificultad, este va a poder viajar por periodos más largos, dentro de uno o cuatro años. Para poder cumplir este viaje el alma necesita ser trasformada en Pulli el cual posee el poder de alcanzar distancias ilimitadas. En el Wenu mapu, pulli está a salvo de los peligros de los espíritus malignos y ahí va a hacer transformado en un espíritu ancestral y como tal, este va a poder aconsejar a los vivos a través de los sueños. Después de pasar cuatro años en estado de Pulli, el espíritu puede ser transformarse en un agente maligno como un espíritu ancestral.

 Entre los mapuches la muerte es el final del cuerpo y la creación de espíritus. Estos espíritus pueden ser benignos o malignos  porque el bien y el mal es una parte integral en la vida de los mapuches. Los buenos espíritus conducen y controlan la vida moral de los mapuches y los espíritus malignos causan todas las enfermedades, desgracias y muerte.


Danza del tun



La danza del tun, también conocida como el teatro danza, desarrollada y popularizada en el siglo XVI, es la muestra existente sobre el inicio de la colonización española en América del sur, especialmente en los lugares de Guatemala. Esta danza toma su lugar en épocas memorables de los sucesos antiguos en el que los Rabinal habían vencido a los de la casa de Cawec y sacrificado a uno de sus guerreros, Quiché Achí.  El baile personificó el sacrificio de este valiente soldado. La valentía en que Quiché Achí rescata a su señor Hob Toj y emprende fortaleza al no demostrar debilidad ante sus enemigos y emprender la muerte antes de reclamar piedad. Al reclamar su última petición, exige su único deseo para probar fuerzas ante sus guerreros. El deseo consiste en vestirse con los atuendos de Rabinal y bailar con música de pito y tum con U Chuch Gug, la madre de los pajarillos verdes, quien es una doncella proveniente de la región de Carchá.
   Es por eso que la danza del Tun, personifica a aquel guerrero esclavo y su representación, como ritual, dramatiza aquella danza y causa costumbres y ritos no aceptados (obviamente) por la concepción cristiana. El Oidor Juan Maldonado de Paz prohibió este tipo de representaciones populares en el año de 1625, pero esta prohibición, solo atrajo la representación clandestina. Gracias a esta clandestinidad, podemos entender la cosmovisión original del pueblo kiché.

la Leyenda Sobre el Origen del Imperio Inca

Parecer ser,  que ahora que nos adentramos cada vez más al conocimiento de una antigua cultura hispánica, descubrimos que se comparten similares cosmovisiones. Cada pueblo narra, a su manera de ver el mundo en el inicio de sus orígenes.  La leyenda sobre el origen del gran imperio Tawantinsuyo, es muy popularizada porque en ella se relata el principio de la población inca.
El dios supremo, después de ahuyentar las tinieblas de la tierra, decide compadecerse de los peruanos. Wiracocha ordena al sol que envíe a dos de sus hijos, los llamados Manco Cáapac y Mamá Ojllo, esposos y hermanos, para redimir de la ignorancia a los pueblos de América.
El dios, les obsequio una barreta de oro de media vara de larga. Con la vara, los hermanos golpearían todos los sitios a donde fueran.El lugar que se hundiera por el golpe de la vara, es donde los peruanos deberían establecerse para poder dar principio a la misión del dios Wiracocha.
La misión de Wiracocha era simple, los esposos tenían la obligación de enseñar a los hombres a rendirle culto, agradeciendo el esfuerzo diario que el dios hacia sobre la tierra. También, enseñarían a los hombres a guardar obediencia puesto que el dios los tomaría como hijos propios.
Después de iniciar el viaje desde la isla del sol. Surcan sus aguas en una balsa de oro por las cobradas de la cordillera. Escalan empinadas cumbres, atraviesan torrentes, y gracias a la ayuda del sol, pasan los obstáculos difíciles.
Manco, con mágicos invocaciones, trasforma todo a su paso: la tierra y los hombres. Esto provoca el cambio radical dentro de los valles, los pantanos se convierten  en lagos nuevos, la gente que antes vivian en las cuevas ahora se reúnen en el pueblo.

Cuando los hermanos, Manco Cáapac y Mamá Ojllo, atraviesan las mesetas de Puno y llegan al cerro Wanakauri, en el pantano cubierto de grama. Manco golpea con el bastón de oro y con este primer golpe la barra desaparece para siempre. Es el sitio indicado; el Cusco escogido por su padre el sol para fundar la capital del futuro imperio. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

Historia de las rebeliones en la Sierra Tarahumara (1626-1724), de Joseph Neumann


  • Carta del Padre Joseph Neumann al reverendo padre provincial de la provincia de Bohemia

El Padre Neumann menciona en esta primera parte del texto que tratará el tema de las rebeliones de los tarahumares que enfrentó la Misión de la Tarahumara en la región Norte de América. En 1678 lo envió el padre Gian Paolo Oliva, pero es hasta 1680 cuando arriba a la Misión. La narración está escrita a petición de los padres para que sea conocido en las demás provincias de Alemania. Escribe a la edad de setenta y seis años, de los cuales estuvo cuarenta y tres años en la Misión de Tarahumara.


  • I. Las primeras sediciones de los tarahumares son regadas con la sangre de cuatro misioneros.

Los tarahumares ocupaban la región de Parral y se reunían en poblados muy apartados unos de otros. Aceptan la intromisión de los misioneros con la condición de que no se establezcan en el lugar, asunto que desatará futuras disputas. Dos misiones son las que llegan a la zona, una belga y otra italiana. El padre Beudin quizo convertir a los tarahumares por medio del trueque, pero sólo logró bautizar a algunos niños. Posteriormente, los naturales los atacan con mazas y flechas, en tanto que al padre Corneille lo matan en su casa de Papigochi mientras abrazaba su cruz.
       El gobernador Diego Fajardo manda a sus soldados para atacarlos por esta grave falta, desencadenando una guerra de dos años en la que los tarahumares, escondidos en zonas hostiles) finalmente aceptan la paz por sufrir hambre y grandes pérdidas.
       No obstante, un líder llamado Cobamea (Jefe de jinetes) ayudó a los indios a rebelarse y seguir luchando contra los misioneros y los españoles que ambicionaban las minas de plata. Cobamea se sentía indignado de que algunos indígenas se unieran a los misioneros, dando la espalda a su pueblo. Su grupo rebelde ataca en Guadalupe al Padre Martíns. Dos semanas después de esta muerte, se dice que mientras el padre Giulio levantaba la ostia en mitad de la misa el corporal se tiñe de rojo, pero recobra su limpieza al momento de guardarlo.


  • II. Restauración y desarrollo de las misiones de la Tarahumara

Los padre José Tardá y Tomás de Guadalajara fueron los primeros en establecerse en la zona. Mandan por más misioneros, pero de los seis que les envía el arzobispo tres se regresan a Sonora, desanimados por la barbarie y el poco fruto de la fe cristiana en los pobladores, quienes se mostraban de una forma a los misioneros pero volvían a sus antiguos vicios y mentiras una vez solos.


  • IV. Última rebelión de los tarahumares, de más duración que las anteriores, memorable por el incendio y destrucción de los templos.

Han pasado siete años. Hay un gobernador nuevo y enérgico que mandaba azotar a los indios ebrios y polígamos, en tanto que la extracción de plata en las minas de Cusihuiriachi es abundante. Y precisamente esto último es la causa de la última rebelión.
       Los brujos indios influyen en los tarahumares, los incitan a cometer delitos horribles. les dicen que los jesuitas son brujos de los españoles. Estas fricciones, sumada una epidemia que ataca principalemente a mujeres y niños, tensa las relaciones entre tarahumares y misioneros. Los brujos alegan que el sonido de las campanas y el bautizo de los niños contagian a los niños. Así es como inicia una nueva rebelión, aprovechando que los soldados se iban a luchar contra los tobosos (asaltantes de los caminos). Neumann está al tanto de los hechos pero el gobernador no lo toma en cuenta, pues concentra su atención en los ataques de los tobosos.
       Así es como los brujos (se dice que uno de ellos danzaba en el aire) incitan a los tarahumares a quemar y destruir las iglesias. Posteriormente ocurren una serie de extraños eventos iniciando en 1616 con un terremoto. Esa noche es la quema de las iglesias, después aparece un globo de fuego que se eleva y estalla en el aire. En los días siguientes el río Papigochi se desborda, se da el avistamiento de un gigante por parte de un misionero, mientras que por el sol pasa una sombra elíptica. Todos estos sucesos increíbles ocurridos después de la quema de las iglesias están referidas en las cartas de un misionero mexicano con el que tuvo contacto Neumann. 

viernes, 24 de octubre de 2014

Ritos Huarochirí y tradiciones judeo-cristianas

De las historias que se conocen sobre las Indias se ha tenido información por medio de crónicas hechas por terceros y sabemos que los textos no siempre son escritos objetivamente, o simplemente están escritos mucho tiempo después de que realizaron el viaje. Tampoco se pueden considerar documentos históricos porque muchas veces el narrador acomoda todo a partir de su concepción sobre ese evento, se basa en lo que conoce y de ahí parte su narración.
El manuscrito Ritos y tradiciones Huarochirí fue recopilado por el padre Francisco de Ávila, que se encargó de plasmar una parte de la mitología quechua. Estos ritos y fábulas cuentan las aventuras sobre Pariacaca, sus hermanos, su padre Cuniraya Huiracocha, los ritos y costumbres de los quechuas y sobre el origen del hombre. Debido a la concepción judeo-cristiana de Ávila muchos de los datos contenidos en la narración son descritos desde esa visión, tal vez para entender las costumbres o la concepción que tenían estos pueblos sobre sus dioses.
 Existen varias similitudes con pasajes que están en la Biblia; cuentan los quechuas uno sobre el diluvio. Pariacaca acabaría con el mundo, pero tenía que salvar a una familia y a los animales para que poblaran de nuevo la tierra; entonces manda que se le aparezca una llama que podía hablar como humano y les avisó que fueran al cerro Huillcacoto en cuando el agua inundará todo; y así lo hicieron, ahí estaban todos los animales y dicha familia. De la misma manera viene en la Biblia que Dios iba a acabar con los hombres malos; el elegido fue Noé, a quien se le reveló que debía llevar una pareja de cada especie animal, y subir con toda su familia; cuando el agua bajó, también lograron poblar de nuevo la tierra. Estas dos historias son semejantes, quizás Ávila al tener en claro lo de Noé, transcribió en base a este relato la leyenda quechua. Además existen en el mismo texto otras veces donde los dioses al querer acabar con un pueblo, eran bondadosos con algunas personas a las cuales se les avisaba para que no perecieran en la tragedia.
El tema del pecado es usado por la religión católica y cristiana; es una forma de infundir el miedo entre los creyentes para que hagan acciones buenas. En este relato se ve claramente que Ávila no pudo separar sus creencias de lo que le contaban. En la fábula que le relataron, él concibe a la mujer como pecado, porque le cuentan que una de ellas al estar desgranado el maíz, un grano sin querer tocó sus “vergüenzas” y ese maíz se lo dio de comer a otro hombre, provocándole una enfermedad y por ello esta mujer era considerada adultera. Por este descuido había una serpiente viviendo en su casa, la cual estaba consumiendo a su marido que cada vez estaba más enfermo. ¿Cuál sería la intención verdadera de este relato originalmente? Hacer parecer a la mujer pecadora o simplemente relatar el mal que aquejaba al hombre.
Hay ciertos rituales que los quechuas festejaban en ciertas épocas del año y Ávila las llama pascuas. Él mismo dice que son como estas fiestas sin embargo, distan mucho de parecerse estas celebraciones de los pueblos prehispánicos a las de los españoles. Otro tema similar al de la Biblia es sobre el origen de los hombres. Cuentan los antiguos que se dio a través de un árbol llamado quiñua y los hombres salieron de sus frutos; en otra versión decían que cayó sangre del cielo, la cual tocó la tierra donde estaba ese árbol. Y en la Biblia Dios hizo al hombre de barro y le dio vida, después de su costilla hizo a la mujer, así creo la vida en la tierra. Uno de los animales importante para los quechuas es la llama; que era sagrada, una conexión con los dioses, incluso las usaban como ofrenda en los sacrificios.
La creencia sobre la resurrección no sólo le pertenece a la Biblia; los incas también cuentan la fábula que al morir alguien velaban el cuerpo durante cinco días, después regresaba el espíritu y ya no volvía a morir. Así mismo es la creencia católica en la cual Jesucristo resucitó al tercer día. Pero a los incas se les acabó la resurrección, cuando uno de los muertos regresó al sexto día, sus familiares lo aborrecieron por perezoso y desde entonces ya nadie regresa de la muerte.
Un culto que tenían es muy parecido al “día de muertos”. Este se llama “la Fiesta de todos los santos de los huiracochas”; ellos también le llevaban de comer a sus difuntos, les hacían ofrendas en las iglesias, así como lo hacemos nosotros cada año.

La cultura inca es muy parecida  a la nuestra, no sólo por la religión que impusieron en América sino por las costumbres, ritos y sobre todo, porque hubo personajes que se interesaron en preservar toda esa gama de creencias, por dar a conocer parte de nuestra historia; así como Ávila hizo esta recopilación con los incas, así mismo México tuvo un recopilador, Bernandino de Sahagún a quien le debemos obras sobre nuestros antepasados.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Las civilizaciones de América


Durante los descubrimientos del Nuevo Mundo sobresalieron tres importantes civilizaciones, de las muchas que existieron en América: la azteca, la maya y la inca (aunque España no las considerara como tal). Estos imperios dieron qué pensar a los hispanos, porque a pesar del desconocimiento que tenían sobre la existencia de otros continentes, supieron dominar a otros pueblos, desarrollarse y mantener su economía. Las semejanzas y diferencias que existen entre estas civilizaciones son muchas, por ejemplo: el adorar dioses para tener su protección, el darles tributos y sacrificios para tener abundancia en sus cosechas o en cualquier oficio que hicieran.
Una principal fuente de ingreso de los incas fue el ganado y la elaboración de textiles; incluso los españoles vieron una alta calidad en la ropa que hacían (también utilizaban zapatos de paja). En cambio los aztecas tenían muchas fuentes de ingreso; recibían mercancías de los pueblos sometidos; tenían una moneda para hacer sus intercambios, que era el cacao que también les servía de alimento. El único problema de los incas era que utilizaban a la llama como animal de carga, pero no soportaba mucho peso, y tampoco conocían la rueda. La riqueza de oro y plata en los andes era asombrosa, al contrario que los aztecas que no tenían este metal en abundancia. Por ello los primeros españoles en llegar a Perú quedaron deslumbrados con los adornos en oro y plata que se usaban allí.
            Los imperios tenían el control de varios pueblos. Los incas no sólo conquistaban para dominar, sino también debían de asimilar y disciplinar; concebían su imperio como un inmenso enjambre, tecnificado y planificado. El método era dispersarlos en diferentes pueblos para que no hubiera una rebelión; les dejaban conservar su lengua a cambio de que aprendieran la de ellos. Método que no utilizaron los aztecas, porque ellos mantenían a los conquistados en sus pueblos y sólo recibían el tributo pactado para dejarlos en paz. Esto fue lo que propició su caída, porque el conservar a los pueblos juntos dio lugar a que se organizaran y decidieran unirse a los españoles para derrocar su imperio.
            Los incas tenían interés en estar preparados y mantener su ejército provisto de todo, mantener dos casas en los pueblos principales con provisiones de calzado, panes, otras comidas y muchas armas para la lucha. Las armas eran construidas con piedras, madera y metales. Tenían también casa de huéspedes para los viajeros. Los aztecas también ponían interés en su ejército para que saliera victorioso.
            La religión era importante en estas dos civilizaciones. Los incas tenían una religión basada en el culto solar con caracteres de universalidad. Los aztecas tenían distintos dioses que se encargaban de mantener la armonía en sus distintas labores. Una característica importante es que los Incas tenían agua caliente y agua fría en casa del gobernante, su sistema consistía en tener un estanque para que hubiera agua en todas las temporadas y habían diseñado que saliera agua caliente por un caño. También los aztecas habían desarrollado un sistema que distribuiría agua en toda la ciudad, mediante canales, idea que no pudo concretarse por la derrota de los aztecas.

            Aun cuando España consideraba bárbaros a los pueblos del Nuevo Mundo, estas civilizaciones tenían un sistema de gobierno muy claro, religión, un sistema económico sólido y una estrategia eficaz para sus ejércitos. No cabe duda de que si Colón no hubiera encontrado América tan tempranamente, las civilizaciones conquistadas hubieran desarrollado más aspectos de su crecimiento como las del Viejo Continente.

domingo, 14 de septiembre de 2014

El concepto de indio y su función discriminatoria

Montemayor retoma el estudio de OGorman, La invención de América, pero desarrolla el concepto del indio desde la visión que se ha tenido sobre él desde el descubrimiento de América. La palabra indio fue conocida por Cristóbal Colón cuando llegó América, porque pensó que había llegado a las indias y por ello los llamó indios. Era natural para los europeos denominar así a los pueblos descubiertos y significaba “el otro”. A partir de 1600, la palabra indio comenzó a formar parte del vocabulario de los europeos cuya opinión significaba “bárbaro, cruel, grosero, inhumano, aborigen, antropófago, natural y salvaje”, mientras que el primer Diccionario de la real academia española publicado entre 1726 y 1736 agregó otros estereotipos más “tonto y crédulo”.
            No solo el significado era despectivo sino también el trato que se le daba a los habitantes del nuevo continente, el simple hecho de pensar que no razonaban o que podían ser bestias de cargas, degenerados e incluso satánico, era deplorable la manera de pensar que tenían los españoles. La palabra indio en la actualidad sigue siendo usada para discriminar a las personas; pertenecer a una etnia es sinónimo de exclusión en ciertos lugares.
            La carga negativa que posee la palabra indio es la conquista, el despojo, el robo, la confianza por la cual se aprovecharon los españoles de los pueblos prehispánicos, el rechazo, el exterminio, el engaño, es simplemente ser “el otro”, el conquistado, el burlado y no el conquistador. En la actualidad podemos construir una estrategia exacta que hubiera podido hacerle frente a la invasión y no haber sido presa fácil de los españoles, pero para poder superar ese estigma debemos centrarnos en el presente, dar solución a los problemas sociales que estamos padeciendo, no seguir con la idea de que somos “los chingados”, sino enfocarnos en la unión de la sociedad, no individualizar los problemas ni hacer el culpable de ello a un solo sector.
            La desunión de los pueblos prehispánicos fue el arma que los conquistadores utilizaron, porque la invasión resultó favorable gracias a que unos pueblos eran subyugados por otros, y ese rencor lo supieron utilizar los españoles a su favor. Cuantas veces no hemos visto historias sobre la discriminación de los grupos indígenas; por su vestimenta, por su lengua, por el desconocimiento de la vida urbana, por el simple hecho de ser indígena.

            La situación de los indígenas no ha cambiado mucho desde la conquista. Se sigue violando sus derechos, no son aceptados en algunos lugares, son presa de robos, su trabajo es poco valorado, les han arrebatado sus tierras, y se ha contaminado su forma de vivir. En tiempos donde existe una autoridad que vigila que no se violen los derechos humanos, se sigue discriminando nuestra raíz, se sigue exterminando la memoria de nuestros antepasados, ¿Cómo podemos sentirnos “chingados” por los invasores? Si nosotros mismos nos estamos chingando los unos a los otros.






martes, 9 de septiembre de 2014

Colón contra el mundo

El descubrimiento que cambió por completo la vida de Colón, no solo su presente, sino también el nuestro, inclusive su propia historia. La propuesta que expone OGorman en su libro La invención de América nos invita a replantearnos el concepto “descubrimiento” como una manera errónea de llamar al continente americano que era considerada una masa extensa de tierra, que siempre estuvo ahí y que por un error de longitudes Colón pensó que había llegado a un archipiélago cercano a Japón.
OGorman usa la conciencia del ser como la clave para atribuirle a Colón tal descubrimiento de esas tierras nuevas; porque la primera persona que ve las tierras es el piloto anónimo quien da aviso a Colón sobre lo que ve a lo lejos, y no se le puede atribuir a él tal descubrimiento porque para esta persona lo que había visto sólo era un pedazo de tierra; este personaje no poseía la conciencia de su ser, la cual podría ser una parte de Asia, como lo suponía Colón, por ello no se le atribuye a él este descubrimiento. 
Como sabemos a finales del siglo XV, el gran anhelo de Europa era establecer una conexión marítima con el Occidente, por ello la Corona española aceptó financiar el viaje de Colón; viaje que no resultaba perdida para los reyes sino todo lo contrario, las nuevas tierras podrían resultares muy provechosas. Después del descubrimiento se suscitó mucha controversia acerca de si eran o no las indias, las tierras que se habían descubierto; suceso que cambió por completo las promesas que la Corona le habían hecho a Colón, por  dicha controversia no vieron de buena manera que pudiera desempeñarse correctamente en un cargo de gobernador. Este viaje no sólo fue el causante accidental para que Colón se topara con América sino también la ruina de este hombre, quien no solo se enfrentó a la duda de la Corona y de los teólogos de ese tiempo, sino también se enfrentó a su propio pensamiento; Colón tenía que conseguir las pruebas suficientes para demostrar que lo que había descubierto eran las indias; pero al realizar los siguientes viajes fue dándose cuenta de su error (aun cuando Navarrete señale que Colón nunca se percató de su error) porque la idea que se tenía sobre las indias no encajarían con lo que verían en los recorridos que hacían. 

Si se situara a Colón en este siglo la sensación que describiría todo este suceso sería “estrés”, sí, el descubrir si eran o no las indias debió traerle un horrible estrés al marinero, incluso pudo haber pasado por su cabeza la idea sobre no haber hecho ese viaje, porque un simple recorrido marítimo perfectamente planeado desencadenó la punta del iceberg; el inicio de miles de especulaciones sobre lo que verdaderamente sucedió, en esa parte de la historia que en consecuencia no solo trajo desdichas a su descubridor sino también a los habitantes de esas tierras. Aun después de muerto seguimos cuestionándole su descubrimiento y no podremos saber a ciencia cierta lo que en realidad trajo este suceso a la vida de Colón; no sabremos nunca la verdadera historia porque la mayoría de los escritos en donde se plasmaron dicha historia lo hacen desde su propia perspectiva tratando de convencernos que lo que se plantea es lo idóneo, sembrando en nosotros la semilla de la duda y con ello también hacerle frente al hallazgo de Colón, enfrentándolo a nuestras creencias, a nuestras especulaciones que solo quedan suspendidas en nuestro tiempo porque nunca podremos saber lo que realmente fue este suceso histórico, qué diferente sería si hubiera existido la posibilidad de grabar el evento, pero solo nos queda recrear la historia con la perspectiva de los personajes que vivieron ese suceso.