En
lo personal, la obra me pareció muy entretenida. Acompaña con el humor una crítica
al excesivo “consumismo” español de las riquezas de las indias; ya que éstas se
han convertido en sinónimo de linaje y nobleza, e incluso de virtud. Esa
situación de “tanto tienes tanto vales” se vuelve una especie de enfermedad en
la sociedad española y es muy bien representada por Quiteria, que aparece como
una mujer interesada, y Damián, que se nos muestra como un hombre pobre
disfrazado de rico; lo cual muestra la aceptación del personaje, aunque a la
mala, ya que es el único que pierde sus pertenencias, de ésa patología social,
si se le puede llamar así. Es un galán pobre, un pícaro que se sirve de su
ingenio para conseguir lo que quiere en una sociedad deteriorada moralmente.
Un
rasgo importante, es el hecho de que el estado marginal del personaje no tiene
un efecto perjudicial en su moral e integridad, a diferencia de los demás, como
es el caso de Quiteria. Por eso el personaje es libre, él manipula el objeto
perjudicial y así encuentra su felicidad mientras que los de su alrededor se
ven sometidos a el.








